Vivir en el No Tiempo: La Libertad más allá del Control Mental
He escuchado mucho por redes sociales y, a lo largo de muchos años, que nos dicen que 'Se acaba el tiempo' y 'Vivir la era del no tiempo'. ¿Qué significa realmente esto? ¿Deberíamos estar asustados por enfrentar algo desconocido?
A primera vista, la idea de un 'no tiempo'
podría evocar la imagen de un abismo o el vértigo de lo incontrolable. Sin
embargo, quizás el verdadero miedo reside en soltar las riendas de aquello que
creemos dominar.
Todo lo que tiene que ver con el Tiempo, sea
Pasado o Futuro, y las acciones vinculadas a una planificación que incluye
tiempo para ejecutarlas —ya sean procedimientos, reglas, etc.—, todo esto
implica control, lo cual es claramente mental y, por lo tanto, forma parte del
sistema de control humano.
¿Cuántas veces nos encontramos experimentando
una espiritualidad controlada por la mente? ¿Es esto posible? Te diría que sí.
Es esa sutil voz que murmura expectativas en medio de la meditación, o la
impaciencia que nos arrastra cuando buscamos un significado profundo. Hay un
momento en que la mente se cuela, tomando forma de un personaje espiritual, y
quiere tomar el control de la experiencia.
Vivir en el No Tiempo, donde literalmente el
Tiempo no existe, es sencillamente 'Vivir en Presencia'; es vivir en el Ser. En
este estado no existe sistema de control, no hay estancamiento, todo está
continuamente renovado.
¿Pero cómo detectamos que vivimos en el
Tiempo o en el No Tiempo? ¿Dónde está operando la mente?
En el momento en que predecimos el futuro y
queremos controlarlo. Por ejemplo, cuando pensamos a muy largo plazo y
ejecutamos con una larga cadena de procedimientos y técnicas repetitivas.
Cuando intentamos crear un escenario de vidas
pasadas y personajes que quedaron atrás en el tiempo, intentando revivirlos,
apegados a un pasado y dejando de vivir el presente.
Cuando tienes prisa por llegar a determinado
sitio, trasladando tu mente a otro escenario y no vivimos plenamente el que
tenemos enfrente.
Estos son ejemplos donde opera la mente.
Esto no quiere decir que debamos evitarla o
que no sea útil, pues vivimos aquí. Sin embargo, hay que priorizar plenamente
la experiencia de vivir en el Ser, ya que para eso hemos venido.
